Más de 2 millones y medio de dólares le costó al ECU 911 la indisciplina ciudadana en la emergencia sanitaria

Quito, 21 de mayo de 2021

El ECU 911 —desde el inicio de la crisis sanitaria— ha realizado un monitoreo ininterrumpido de las incivilidades (aglomeraciones, fiestas, libadores, escándalos) y ha coordinado las acciones en territorio con las instituciones de seguridad y control. Además, la central ecuatoriana registra y analiza estadísticamente estas inconductas y este trabajo adicional generó un costo extra de
USD 2’533.437 por la irresponsabilidad, la indisciplina y la falta de conciencia de las personas.

Estas actitudes se conocen como “incivilidades” y evidencian desacato e irrespeto al orden establecido y a las normas de convivencia pacífica, tienen un patrón y se repiten en varias ciudades lo que se relaciona directamente con el número de contagios. En la emergencia sanitaria, el ECU 911 ha registrado 1’131.000 comportamientos inadecuados. En este tiempo, el personal operativo —sin dejar de articular la atención de incidentes— ha enfocado (como trabajo adicional) sus tareas al control y monitoreo de conductas no apropiadas.

Juan Zapata, Director del ECU 911, indicó que “durante toda la crisis sanitaria el ECU 911 ha registrado 1’131.000 incivilidades, entre aglomeraciones, fiestas clandestinas, libadores y escándalos. Haciendo un análisis de acuerdo con la metodología técnica de cálculo ABC de SENPLADES, ahora Planifica Ecuador, es decir tomando en cuenta remuneraciones de personal operativo, depreciación de equipos tecnológicos y de videovigilancia, agua potable, energía eléctrica, transporte, telecomunicaciones; es decir toda la operatividad que utiliza el 9-1-1 para atender estas inconductas —que pudiesen evitarse— el costo solamente para el ECU 911 es de USD 2’533.437”.

Con este valor se hubiera podido adquirir y poner en operatividad 1.100 dispositivos tipo domo PTZ o se habrían renovado las pantallas del video wall (conjunto de monitores para visualizar varias imágenes en un área mayor) en al menos siete centrales operativas o se pudieron comprar 1.000 consolas (estación de trabajo con tres monitores) o implementar siete centros ECU 911 más para la atención de las alertas de la ciudadanía. “Es decir, prácticamente, la articulación de emergencias para una ciudad entera”, enfatizó Zapata.

El método ABC incluye costos productivos y no productivos en términos de remuneraciones, equipos tecnológicos, muebles y enseres depreciados, pago de servicios básicos y telecomunicaciones asumidos por el ECU 911 en función de la necesidad de realizar actividades de asistencia y monitoreo de incivilidades.

Las inconductas también congestionan el canal de acceso de la ciudadanía al 9-1-1, no permiten la total disponibilidad de las unidades de socorro y dificultan la labor diaria de salvar vidas.

 

 

 
 
 
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