Gestión del ECU 911 permitió atender 3’816.085 emergencias y evitar que 33.372 hechos se convirtieran en delitos

Quito, 17 de febrero de 2020

Las 4.745 cámaras operativas del sistema de videovigilancia del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911, en 2019, evitaron que 33.372 hechos se convirtieran en delitos o emergencias gracias al monitoreo permanente de estos dispositivos y la rápida acción en territorio de los organismos de primera respuesta. Sin embargo, esta cifra sería superior si las personas hubieran hecho uso responsable de la línea única 9-1-1.

El año anterior se recibieron 12’621.936 llamadas, de las que 6’137.917 (48,6%) no emplearon de forma adecuada este servicio (sin interlocutor, insultos, bromas, pedidos de información, etc.) y representaron un gasto innecesario de USD 15’713.067. En promedio, cada llamada indebida genera un desperdicio de USD 2,56.

Con los recursos que se desperdiciaron por mal uso del 9-1-1 el año anterior se habrían implementado 2.400 puntos de videovigilancia (poste, conexión eléctrica y de red, espacio de almacenamiento, cámara), lo que habría fortalecido el monitoreo de la seguridad ciudadana.

Pero más allá del aspecto económico y la afectación a la plataforma tecnológica, estos avisos falsos obstaculizan la atención de incidentes reales, desperdician tiempo, recursos logísticos, humanos, equipos, vehículos… que se usan para el beneficio ciudadano. Lo más grave es que congestiona el canal de acceso a la línea única y dificulta la labor de salvar vidas: la razón de ser del ECU 911.

SANCIONES POR MAL USO

Durante 2019, se sancionó a 4 personas por mal uso. Dos en Santo Domingo, una en Ibarra y una en Cuenca. Las personas de Ibarra y Santo Domingo fueron sancionadas con trabajo comunitario por ser menores de edad. El ciudadano de Cuenca recibió 10 días de prisión y la multa de un tercio del Salario Unificado. De igual forma, a escala nacional, se suspendieron 170.272 líneas telefónicas que hicieron mal uso del 9-1-1.
Los centros que registraron mayor índice de mal uso fueron Samborondón (1.417.141) 23,1%, Quito (1.243.877) que es el 20,3%, Portoviejo (548.976) con el 8,9% y Babahoyo (462.660) con el 7,5%.

ATENCIÓN DE EMERGENCIAS

En rueda de prensa el Director General del ECU 911, Ing. Juan Zapata, presentó datos estadísticos y además indicó que: “Pedimos respeto a la ciudadanía, los avisos falsos de emergencia obstaculizan la atención de incidentes reales, congestiona el canal de acceso a la línea y dificulta la labor de salvar vidas. Con los recursos que se desperdiciaron por mal uso del 9-1-1 el año anterior se habrían implementado 2.400 puntos de videovigilancia lo que habría fortalecido el monitoreo de la seguridad ciudadana”.
Pero a pesar del uso inadecuado del 9-1-1, la atención a la ciudadanía por parte del ECU 911 y las entidades articuladas no se ha detenido en ningún momento. Gracias a estas acciones conjuntas
—entre el 1 enero y el 31 diciembre de 2019— se articuló la asistencia de 3’816.085 emergencias.

De acuerdo con la tipología de incidentes, las emergencias se clasifican así: el 70% (2.659.908) correspondieron a Seguridad Ciudadana, el 15% (574.516) a Gestión Sanitaria, el 9% (347.325) a Tránsito y Movilidad, el 3% (125.893) a Servicios Municipales, el 2% (74.272) a Gestión de Siniestros, el 0,5% (20.569) a Servicio Militares y 13.602 fueron de Gestión de Riesgos.

Los centros que más emergencias recibieron en 2019 fueron Samborondón con 975.383 (26%), Quito registró 898.522 (24%), Ambato tuvo 276. 848 (7%), Cuenca 269.684 (7%) y Babahoyo registró 233.908 llamadas (6%).
También, se registra un aumento del 3% en el número de emergencias, es decir el ECU 911 coordinó la asistencia de 121.539 incidentes más en 2019 que en 2018.

En cuanto violencia de género se registraron 125.674 llamadas a escala nacional, lo que representa un promedio mensual de 10.473; es decir cada día se reciben 344 emergencias de este tipo.
Estos datos evidencian que la confianza ciudadana en el sistema de emergencias crece a diario gracias a que la institución cumple estándares y protocolos internacionales para la asistencia de incidentes, que la han convertido en un referente continental y ejemplo a emular en otros países.