En Macas, una llamada al 9-1-1 salvó la vida de una pequeña

Quito, 19 de junio de 2023

 

El calor de la noche característico de Macas creaba el agradable ambiente hogareño de la familia Escalante.  Taiz, de 6 meses de nacida, era alimentada por su padre. Minutos después los padres de la pequeña se percataron de que su hija no podía respirar debido a un atragantamiento. 

 

Todo parecía perdido y Rosa Mashinkiash, la madre de Taiz, llamó al 9-1-1. Rosa dice que la bebé “se puso morada, ya no podía respirar… se le quitó la respiración y se quedó colgadita y yo me asusté más”. Luego de la alerta, Paola Chiquito, evaluadora de llamadas del ECU 911, cuenta que “la madre de la niña estaba muy desesperada. Nosotros sentimos el dolor de las personas y de esa forma podemos solventar de la mejor manera la emergencia”. En este tipo de reportes, las acciones que se ejecutan deben ser inmediatas. Un segundo hace la diferencia entre la vida y la muerte.

 

Desde la Sala de Operaciones se coordinó la movilización de las unidades de auxilio, mientras una especialista daba soporte telefónico y con las cámaras se monitoreó la atención de la emergencia.  La paramédica del Ministerio de Salud Pública Salomé Hidalgo expresa que “me reportaron que una niña de 6 meses se estaba atragantando con la comida. Les di soporte médico con indicaciones que ellos debían realizar para que la pequeña arrojara lo que estaba en sus vías respiratorias aéreas”.

 

Las indicaciones telefónicas permitieron dar una primera respuesta hasta el arribo del Cuerpo de Bomberos. “Me dijeron que la pusiera bocabajo, que siguiera haciendo eso y luego ya llegó la ambulancia”, indica Rosa con un tono aliviado. En las imágenes de las cámaras se observa la llegada de las unidades de socorro y el trabajo que efectuaron en el sitio de la emergencia.

 

Ya en el hogar de los Escalante, los rescatistas tomaron a la pequeña Taiz y realizaron las labores de asistencia. Uno de los bomberos que atendió la emergencia, Marcelo Macas, narra que “no solo se trata de hacer que expulse un objeto, sino de garantizar que el paciente pueda estar bien después de la emergencia; por eso es necesario realizar una evaluación en sus signos vitales, su parte funcional y sus vías aéreas para que no haya problemas a un futuro”.

 

Llamar al 9-1-1 salva vidas… como en la historia que acabamos de contar.

 

LOS DATOS ESTADÍSTICOS

 

En lo que va de 2023, a escala nacional, el ECU 911 ha coordinado la atención de 505 emergencias relacionadas con niños, niñas y adolescentes. 159 de estos casos se han registrado en Guayaquil y representan el 31,5%, 47 hechos han sucedido en Cuenca y corresponden al 9,3%, Quito registra 46 incidentes que suman el 9,1% y las restantes 253 alertas se han reportado en los otros cantones y representan el 50,1% del total.

 

El año pasado (del 1 de enero al 31 de diciembre), en el país, hubo 1.619 emergencias vinculadas con niños, niñas y adolescentes.    


 

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