En 2022, se registraron 407.234 llamadas menos de uso inadecuado del 9-1-1

Quito, 06 de enero de 2023

Durante el año pasado, a escala nacional, se registraron 407.234 llamadas menos de mal uso del 9-1-1 en comparación con el 2021. La reducción en este indicador se debe —entre otras acciones— a las actividades de vinculación con la comunidad, recorridos  por las instalaciones del ECU 911, visitas a instituciones educativas, campañas en redes sociales, entrega de material informativo y ferias ciudadanas que se constituyen en estrategias que maneja el ECU 911 como parte de su política de puertas abiertas, dirigida  a promover el uso responsable de la línea única para emergencias.

Con estas actividades —en las que la ciudadanía participó activamente— en 2022 se difundió la gestión del ECU 911, la forma adecuada de reportar una emergencia y las afectaciones del uso irresponsable del servicio a 70.954 personas en el país; también forman parte de estas acciones el taller Primer Respondiente, las capacitaciones, las colonias vacacionales, la entrega de señalética… acciones que además promueven una relación de cercanía con la comunidad.

El año anterior, del total de llamadas (9’320.521) recibidas en el ECU 911 —en el país— el 37,07% correspondió a uso inadecuado de la línea única 9-1-1, que equivale a 3.455.539 comunicaciones; diciembre es el mes en que se presenta con mayor frecuencia este inconveniente. En 2021, este indicador se ubicó en el 38,65%; es decir hubo una reducción del 1,58%.

Esta problemática afectó la operatividad del sistema ecuatoriano de emergencias en USD 7’740.407,36. El costo de una llamada indebida es de USD 2,24. En esta estimación se consideran aspectos de logística y tecnología que se deprecian, costos productivos y no productivos, devaluación de mobiliario y equipos, servicios básicos y telecomunicaciones… pero más que el perjuicio económico lo realmente importante es que el servicio del 9-1-1 esté 100% disponible para emergencias.   

La corresponsabilidad y conciencia ciudadanas son fundamentales y todos debemos  colaborar para el cuidado del 9-1-1. En la atención de emergencias, el tiempo es crucial, por eso es necesario que al reportar un incidente se proporcione información detallada sobre el lugar y la naturaleza del hecho.

 

ALGUNAS CONSECUENCIAS DEL MAL USO DEL 9-1-1

  • Causa encolamiento de llamadas
  • Retrasa la ayuda oportuna para las personas que en realidad están en una situación de emergencia
  • Entorpece la atención de incidentes reales
  • Desperdicia logística y tiempo para la asistencia ciudadana
  • Obstaculiza la labor de salvar vidas
  • No permite que las unidades de las entidades articuladas se movilicen de forma oportuna
  • Imposibilita la total disponibilidad de los recursos de socorro
  • Limita el accionar operativo de las instituciones se seguridad, control y auxilio

 

El ECU 911 permanentemente impulsa acciones enfocadas en la corresponsabilidad ciudadana para que la población se involucre activamente en la construcción de una cultura integral de seguridad que ayude a reducir el mal uso del 9-1-1. 


 

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